La economía de Puerto Rico no tiene un problema de falta de inversión. Nuestro problema es que mucha de esta inversión en vez de crear riqueza, la destruye.
Un ejemplo es la construcción de vivienda. Se construyó demás. Por lo tanto, se generaron pérdidas porque el costo de la inversión excedió el valor de la unidad construida. El efecto de esta destrucción de riqueza son desarrolladores en la quiebra, bancos cerrados y valores de todas las viviendas, nuevas y existentes, a la baja. No necesitamos aumentar la inversión en construcción de viviendas para la clase media y la clase alta. Necesitamos crear los empleos para que los boricuas permanezcan en la Isla y compren vivienda.
El número de habitaciones hoteleras está estancado desde hace unos quince años. El problema es que los hoteles existentes tienen dificultad en mantenerse rentables. El costo de la electricidad y las leyes laborales no se lo permiten. Nuevos hoteles no generarían las ganancias requeridas para pagar por la inversión. No necesitamos construir nuevas habitaciones hoteleras. Antes necesitamos que los hoteles existentes sean rentables para que sea atractivo construir nuevas habitaciones.
Entrando al Aeropuerto Luis Muñoz Marín observará que a mano derecha hay un edificio reluciente llamado Terminal A. Está vacío porque el movimiento de pasajeros en el Aeropuerto ha venido declinando. Sin embargo, hay que pagarlo y contribuye a las pérdidas de la Autoridad de los Puertos. No necesitamos inversión en nuevos terminales en el Aeropuerto, sino una economía más dinámica que ponga a producir el Terminal ya construido.
El Laboratorio Biomolecular construido por la Universidad de Puerto Rico para investigación está vacío. Es difícil atraer talento científico a Puerto Rico para competir con centros de investigación en los Estados Unidos cuyo personal de apoyo no tiene 30 días de vacaciones, 18 días de enfermedad, y 20 días feriados. Además, es difícil competir con universidades en los EE.UU. donde la investigación tiene una prioridad similar a la enseñanza. Sin mencionar que en Puerto Rico los investigadores tienen que preocuparse de que un grupo de revoltosos les bloquee el acceso a sus trabajos y experimentos.
No toda la inversión ha sido contraproducente, pero la baja inversión en Puerto Rico no es un problema. El problema es las condiciones del mercado que provocan que haya una baja inversión. Promover la inversión sin atender los problemas de fondo solo nos hará más pobres.
